4 de octubre, bajo una lluvia semi bíblica y tras unas tres horas de sufrida espera a las puertas del palau, por fin abrieron las puertas, y corriendo.... corriendo escaleras abajo llegamos a la inmensa y vacia pista del Palau... sin aliento, empapado, pero, teniamos el mejor sitio del concierto, a unos dos metro de los artistas.
Una larga espera mas para comenzar el concierto, mientras la gente iba llegando y nosotros ibamos consumiendo cervezas a precio de azafrán y al ritmo de un dos caballos, ya que tenia que durar.
Con una media hora de retraso salen los artistas al escenario, entre los vítores y aplausos de la gente, volcada desde el primer minuto hasta los compases finales.
Joaquin Sabina, refutado cantautor, poeta, escritor y animal nocturno-ya-retirado, nos brindó lo mejor de su recital, sobre todo algunos temas poco interpretados en directo.
Joan Manuel Serrat, ¿que decir del nano del poble sec? es el maestro alfarero de la musica española desde hace 4 decadas (¡40 años!), con algunas de las mejores canciones que se han escrito nunca en nuestra lengua.
Muy simpáticos entre ellos y con el público, tremendamente cercanos pese a lo gigante del recinto y sobre todo en un envidiable buen estado de forma.
Dos sorpresas en la noche;
La primera, ante los compases de la canción "El muerto Vivo" del maestro de la rumba Peret, apareció este, mayestatico, como recien sacado del sillon de su casa, donde se hallaba haciendo zapping, entonando la canción ante la locura colectiva y visiblemente emocionado por el homenaje brindado.
La segunda, ante la proximidad del Barcelona- Atletico de Madrid y ya que cada uno es de un equipo, se permitieron bromear durante todo el espectaculo con el partido, hasta que "oh!, sorpresa!" y justo antes de interpretar "la del Pirata Cojo", de Sabina, salieron ataviados al mas puro estilo Pirata, con casaca incluida y guardando con celo lo que llevaban debajo, hasta que en el centro del escenario, ambos se descubrieron y nos dejaron con la boca abierta al ver que Joaquin llevaba la camiseta del barça y Joan Manuel la del Atleti. Fue un momento fantástico, mágico y sobre todo muy gracioso.
Tras casi tres horas de concierto, salimos cansados pero con una sonrisa que tardara dias en diluirse, con un recuerdo que tardara en borrarse y sobre todo con la sensación de haber asistido a un magnifico con cierto y ser un pequeño pedacito de ese gran espectaculo.
Serrat y sabina, ¡Vaya Dos Pajaros!
No hay comentarios:
Publicar un comentario